lunes, marzo 27, 2006

Y nuevamente, fin de semana feliz, junto con otros pesares.

Escuchando: Hendrix - La Barranca (El Fluir)

Tengo mucha tos, y mi voz está mas ronca y gruesa de lo normal. Estoy muy cansada, pero ayer llegué de Mérida.
El motivo del viaje, al menos para mí, no es de celebrarse. Es que ya vendieron mi casa... O bueno, la casa donde solíamos vivir.
Viví ahi los 5 años más recientes de mi vida. Fué nuestra segunda casa propia. Ahí ocurrieron muchas cosas que toda mi vida voy a recordar, y aunque hace algunos meses ya se veía venir, la noticia de la venta de la casa a mi me trae un chorro de nostalgia y melancolia, por que dejé mi sello ahi, esa era mi casa. Pero ya no es mia, y así uno se dá cuenta de como al final, las cosas pueden nunca haber sido de uno. Así como esa fue mi casa, antes lo fué de alguien más, y ahora lo es de otra persona. Solo espero que la buena vibra que ronda por ahi les dé dicha a los que reciden en lo que por cariño llamo, mi hogar.

Y bueno, después de esa alta dosis de nostalgia, lo bueno del fin de semana fué, por supuesto, verlo a él. Claro que hasta hoy no logramos afrontar los problemas como adultos, y seguimos en las mismas, en las de no pensar en lo que va a pasar... pero qué puedo decir? sigue siendo hermoso, y a pesar de la distancia, en cierto modo las cosas estan bien, estoy segura de lo que siento por él, y el por mi... y bueno:
No he podido recobrar la paz que alguna vez perdí dentro de tí.

Y ahora, una breve pachequeda, espero qeu signifique que vuelvo a escribir (por que el vivir en Cd. del Carmen me lo había estado impidiendo inconcientemente...)


Y de nuevo, me hayo al pie de la cama, meditando, y sufriendo una ausencia de sueño, que como en las pocas ocasiones en que me ha ocurrido, resulta ser debastador.No se si la alta dosis de cafeína, o tabaco, o simplemente el mugre deseo de escapar de éste mundo es lo que me mantiene en vela. Nota para más tarde: Hace falta pintar el techo del cuarto, la humedad se lo está acabando.
Quizá eso es lo que le falte a mi alma... una pintadita, una manita de gato. Al menos para que no se note que está enferma, para que yo me distraiga y crea que no está enferma.


[...]

Y buena vibra a ustedes lectores...