viernes, julio 14, 2006

Syd ha muerto...

Escuchando: Pink Floyd - Shine on you Crazy Diamond (Wish you were here)

Hoy es uno de esos días en los que me siento muy bien con lo que pasa, pero hay algo que me pone muy triste. Nada en especial, simplemente, que a momentos me siento muy bien, pero en el fondo... algo miserable. Hay momentos en que recuerdo aquellos tiempos... como hoy... recuerdo mucho eso. Pero hoy, ahora, esta noche, no todo el día, no es algo en lo que piense constantemente. Es algo que recuerdo a ratos, cosas muy bellas, que me hacen sentir algo mal.
Es que el estar con él, a veces me hace mucha falta. Por ser mi compañero en esas aventuras y desventuras mas que nada. Él es tan buena persona; es... como hablar conmigo misma con un toque extra de cinismo y locura.

Por otro lado... sí, ahora soy muy feliz. Daniel me hace muy feliz. Me encanta estar con él, todo fluye tan tranquilo, tan relajado... Me ha costado, claro que me ha costado acostumbrarme a él, a como es, a como me trata... todo para mi es nuevo. Me siento querida. No digo que antes no, al contrario, pero en este momento de mi vida, me siento muy bien conmigo y con él. En verdad, me siento muy bien conmigo.

Al partir, dejé la mitad de mi corazón atrás. La otra mitad todavía me sirve, y veo que aun late fuerte, aun me permito querer, aun tengo mucho amor que dar. Lo he ido comprobando. Y bueno, por ese lado, si soy feliz...


Ya muy alejado de este tema, y el motivo del título, es que hace unos días Syd Barret, uno de los fundadores de Pink Floyd, una de mis bandas favoritas, falleció debido a una complicación con la diabetes de la que sufría, a los 60 años de edad. Y estúpidamente, me pegó la noticia, mientras la leía me daba una ridicula tristeza. Oquei, sí, es Syd Barret, de Pink Floyd, grupo que amo, pero no es para tanto! Me reí de mi misma, pero en fin. Me recuerda a cuando murió George Harrison. Una tristeza enorme me invadió, haha.
Y sí, Syd murió, pero ese diamante loco debe seguir brillando allá donde este.
Como dato curioso, y por si algún lector no lo sabía, Syd dejó al grupo por que se volvió loco.
Loco por las drogas y alucinógenos. Pero el hizo canciones tan raras. Y algunas de las canciones post-Syd en Pink Floyd hablan de él, y de lo que le pasó, y de lo que significaba él. Por eso habrá mucho como recordarlo, por que Syd es más que un diamante loco... El quizá era el lunático en el césped, en el pasillo, y en "mi" cabeza...

Y ante todo, Buena Vibra!

1 Comments:

At 10:17 a.m., Anonymous Anónimo said...

Qué chingon que te haga feliz Daniel :) eso me preocupaba bastante; aunque, sabes? Aún A MI me cuesta trabajo adaptarme a que hables sobre Daniel... es diferente, y es algo difícil.
Y en si, me alegra que estés feliz, por que sabes cuánto te quiero y me preocupo por ti.
Mándale saludos a la familia.
Te adoro primata

 

Publicar un comentario

<< Home